Lamentablemente no todos los hombres pueden disfrutar del sexo como lo desean. Existen afecciones que pueden impedir mantener relaciones sexuales sanas. Cuando esto sucede comienzan a existir problemas en la pareja. Una de las afecciones que puede impedir una vida sexual plena es la impotencia. Saber qué es impotencia sexual masculina y tratarla a tiempo es la opción correcta para devolver a tu vida la satisfacción sexual.

Las razones por las que un hombre comienza a tener problemas de erección son varias. Las mismas pueden ser físicas o psicológicas. En ambos casos la impotencia sexual causa estragos en la persona que la padece.

Se pierde la autoestima, la persona siente vergüenza al no poder sostener una erección. La pareja esta insatisfecha y comienzan los reproches y discusiones. Son cosas que no deben alargarse. La disfunción eréctil tiene solución. Si sientes los síntomas, acude al médico cuanto antes.

¿Qué es impotencia sexual masculina?

La impotencia sexual masculina, es el impedimento de conseguir y mantener una erección por el tiempo requerido para llevar a cabo una relación sexual satisfactoria. Es un problema muy frecuente en los hombres. Pero que por tabú, muchos se niegan a visitar a un médico que les ayude a solucionar su situación. La disfunción puede aparecer de manera esporádica, o frecuente.

Cuando sucede de forma aislada, no debe preocuparte. Se puede deber a algún factor específico. Cuando esto pase, tú recuperas tu función sexual como de costumbre. Pero si es un hecho recurrente, que no te permite sostener relaciones con tu pareja, debes acudir al especialista.

No se trata de falta de deseo, puedes tener muchas ganas de mantener relaciones y no conseguir la erección. Es algo físico. Tu pene no reacciona. Pero las causas de la impotencia pueden ser muy variadas.

Causas de la impotencia sexual masculina

Los factores que pueden generar la disfunción eréctil son varios. Los mismos pueden ser de carácter físico o psicológico. La buena noticia es que la impotencia tiene solución. Conozcamos sus causas.

Problemas en la circulación sanguínea

Enfermedades que perjudican el flujo sanguíneo como la arterioesclerosis, que obstruye los vasos sanguíneos. Pueden ser causa de disfunción eréctil. Al no llegar la cantidad de sangre necesaria al pene, no ocurre la erección.

Edad

La edad es una de las causas principales de la aparición de problemas de erección. Luego de los 60 años al menos un 40% de los hombres comienzan a tener dificultad para alcanzar una erección. Pasados los 70 el 50% de los hombres padece de disfunción eréctil.

Fármacos

Medicamentos como los que se utilizan para controlar la presión alta, pueden causar problemas de erección. Este tipo de medicamento reduce el flujo sanguíneo para bajar la presión y por ende, dificulta la llegada de sangre al pene.

Problemas psicológicos

Es una de las causas bastante frecuente. El exceso de estrés, ansiedad. Los estados depresivos. Todos estos factores aumentan el cortisol en la sangre. Este aumento evita que puedas lograr una erección satisfactoria.

Abuso del tabaco, alcohol y otras sustancias

El consumo excesivo de alcohol, tabaco o drogas, repercute en tu salud de forma general. También abusar de ellas provoca que tengas problemas para lograr una erección.

Cómo saber si sufres de impotencia sexual masculina

Casi todos los hombres han sufrido o sufrirán un episodio donde no logren conseguir una erección. Cuando es algo que ocurre de manera esporádica, no es grave y no amerita tu preocupación. Sin embargo para algunos el problema es recurrente. En estos casos es necesario abandonar el tabú que esto representa. La disfunción tiene cura. Pero para ello debes reconocer que tienes el problema.

Para muchos hombres es algo que los apena, incluso se niegan a reconocerse a sí mismos que están padeciendo esta afección. Se niegan a hablar de ello, con su pareja e incluso con el médico. Esta no es la mejor manera de solucionar el inconveniente. Para darle fin y recuperar tu plenitud sexual, debes aceptar que sufres de esta afección y visitar un especialista. A continuación te contamos cómo saber si sufres de impotencia sexual masculina.

Uno de los alertas puede ser que padezcas de problemas de erección en distintas oportunidades. Aunque episodios aislados no significa que lo padezcas, puede ser un síntoma que debes vigilar. Otra cosa que puede afectarte es que al ver que te sucede en ocasiones, te obsesiones y comiences a sufrir de ello con más frecuencia.

Una forma de saber si padeces de impotencia sexual es auto estimularte. Si al hacerlo la erección se consigue normalmente, no debes preocuparte. Si por el contrario, pruebas varios días y no consigues la erección, puede haber un problema. En este caso es hora de aceptarlo y visitar al doctor.

Cómo ayudar a la pareja a superar la disfunción eréctil

Si eres pareja de un hombre que padece de disfunción eréctil, es necesario que sepas como ayudarle. Aunque su problema no es tu culpa. La vida sexual es de ambos y ayudarle es algo que le hará mucho bien. Cuando existen estos problemas, la persona pierde la confianza. Los reproches y el miedo a no satisfacerte, solo empeoran las cosas. Veamos que puedes hacer para contribuir en la mejora de la situación.

  • Aunque el origen de este problema suela ser físico o psicológico. La estimulación visual y táctil puede ayudarle. Usa lencería sexy, accede a juegos preliminares, demuéstrale que disfrutas del contacto, aunque no exista penetración. Esto lo hará sentir más seguro.
  • La impotencia hace que el hombre se sienta inseguro, deprimido, ansioso. Puede ser que deje de dar demostraciones de afecto por temor a que las cosas lleguen al plano sexual. No hagas reproches. Acércate y hazle sentir que necesitas su afecto y que no te sientes molesta o insatisfecha.
  • No minimices el problema. Si le dices a tu pareja que no importa su disfunción, puede sentir que no tienes interés en el sexo con él. Esto podría hacer que se cierre más aún.
  • Habla con él sobre el problema en un momento en que ambos estén tranquilos y relajados. Aliéntalo a buscar ayuda, muéstrale lo que has investigado sobre el tema. Acompáñalo a la primera consulta si lo desea. Anímalo a buscar solución, pero sin presionar, ni reprochar.