Tener el control de nuestro propio organismo, es un deseo que todos tenemos. Desafortunadamente algunas funciones del cuerpo, en ocasiones, tienden a fallar. La eyaculación precoz es de esos inconvenientes relacionados con el mal funcionamiento de un sistema. Afectando considerablemente el desempeño y satisfacción sexual de los hombres. Pero en este post encontrarás excelentes ejercicios para mejorar la eyaculación precoz.

¿Qué es la eyaculación precoz?

La eyaculación precoz se trata de un problema masculino en el que se alcanza el orgasmo antes de lo deseado durante el acto sexual. Se trata de un inconveniente bastante habitual, el cual llegan a padecer el 40% de los hombres a nivel mundial en algún momento de sus vidas.

Cuando ocurre de forma ocasional, no es motivo para alarmarse por ello. No obstante, podría tratarse de un trastorno sexual severo en los siguientes casos:

  • Cuando la eyaculación ocurre inmediatamente después de la penetración.
  • Se hace imposible retrasar el orgasmo al momento de tener un encuentro íntimo.
  • Las relaciones sexuales se evitan por frustración o miedo de experimentar dicha situación.

Ejercicios que ayudan a retrasar la eyaculación

Autocontrol

Si se busca superar el orgasmo inmediato, el autocontrol es en definitiva el ejercicio más importante. Para ello es necesario contar con una erección y mantenerla por la mayor cantidad de tiempo posible, sin eyacular, mientras se estimula el pene. De ser necesario parar, no importan las veces que sean necesarias para extender el tiempo hasta llegar al orgasmo.

Se recomienda realizar este ejercicio dos veces a la semana. Además se debe mantener una comunicación abierta con la pareja para hacerle partícipe de esta situación. Podría ser de gran ayuda al momento de realizar la actividad, informándole la forma en la que se debe realizar. Con ello se disminuye la vergüenza, se fortalece la relación y es posible vencer el problema.

Ejercicios de Kegel

Es una actividad que es también usada para controlar la incontinencia. Para llevarlos a cabo, es necesario aprender a activar voluntariamente los músculos entre el pubis y el coxis, los cuales se encargan de la eyaculación y la micción. Estos músculos funcionan de manera inconsciente, pero con suficiente práctica es posible controlarlos conscientemente por medio de la contracción y relajación.

Para practicarlo, por una o dos semanas se recomienda retener la acción de orinar por algunos segundos. Con ello es posible identificar los músculos encargados de la acción para poder controlarlos. Con el tiempo se hará más sencillo hacerlo hasta adquirir el control.

Posteriormente se recomienda practicar la contracción y relajación muscular 10 veces seguidas. Lo mejor será hacerlo en un tiempo de 12 horas con un intervalo de una hora entre ellas. A medida que se adquiere mayor control, se reducen las contracciones a 3 veces por día, haciéndolas más largas y fuertes. Al cabo de un mes es posible haber mejorado por mucho el problema de eyaculación precoz.

Evitar la sobreestimulación

Cuando el origen del problema es un glande hipersensible, lo primero que se debe evitar es estimular excesivamente el área. Una penetración muy profunda ayudará a evitar un roce excesivo entre el glande y la vagina, puesto que la misma se vuelve más ancha mientras más cerca se encuentra del cuello uterino. Con esto es posible que se consiga retrasar el orgasmo masculino.

Se recomienda reemplazar el movimiento de entrar y salir, por movimientos de pelvis circulares muy suaves. Con ello se minimiza la fricción del glande, haciendo que la relación sexual sea más duradera. Para ello la participación de la pareja es muy importante, permitiendo que el pene se desplace hasta lo más profundo. Facilitando la penetración sin que exista demasiada estimulación en la zona sensible.

Lo mejor será mantener un ritmo suave, donde los movimientos sean lentos, evitando un contacto brusco que estimule excesivamente el glande. Es preferible pedir a la pareja una menor manipulación de los genitales. Centrando la atención en los juegos preliminares para conseguir la satisfacción de ambos.

Ejercicios de respiración

Cuando la eyaculación precoz es causada por una excesiva excitación, relajar el cuerpo ayudará a controlar mejor la llegada del orgasmo. Los ejercicios de respiración son una forma excelente para relajarse sin que eso afecte la erección. Realizar inhalaciones y exhalaciones profundas, largas y rítmicas podrá mantener por más tiempo la penetración sin llegar al orgasmo.

Otros factores que pueden ayudar a mejorar la eyaculación precoz

Además de los ejercicios mencionados, existen otras situaciones que ayudarán a mejorar este problema.

  • Relaciones sexuales frecuentes: Tener encuentros íntimos con regularidad será de gran ayuda para aumentar la efectividad de los ejercicios. Con la práctica constante aumenta la seguridad y disminuye la excitación reprimida. Todo esto mejorará los episodios de eyaculación precoz.
  • Alimentación balanceada: La dieta será una gran influencia en la eyaculación, cuando se consumen los alimentos apropiados, todos los sistemas del cuerpo funcionarán correctamente.
  • Mejorar los hábitos: Cuando se ingiere una cantidad excesiva de alcohol regularmente y se consumen estupefacientes, el autocontrol se ve alterado. No solo afectan considerablemente las emociones, también provocan un choque químico que evita una correcta eyaculación.
  • Mantener la concentración: El orgasmo ocurre cuando la excitación se encuentra en su punto más alto durante la relación sexual. Se debe evitar mantener pensamientos ajenos a la actividad que se está realizando. La desconcentración podría llevar a la eyaculación precoz.
  • No pensar en el problema: La eyaculación inmediata puede ser una excesiva preocupación al momento de mantener relaciones sexuales. Estos pensamientos no resultan en absoluto positivos. Por el contrario, guían a la mente hasta causar exactamente lo que se quiere evitar. Siendo una interferencia en la satisfacción tanto del hombre como de la mujer.

Si las características aquí mencionadas se han ajustado a muchas de las que posees en tu desempeño sexual, es momento de acudir a un especialista. La eyaculación precoz es un problema que puede tratarse de forma sencilla, siempre que se encuentre en sus fases iniciales. De ser más compleja, lo mejor será solicitar una evaluación con un profesional, quien luego de explorar el caso, sabrá cómo tratarlo correctamente.